| La educación pública no tiene afuera |
|
|
Señora Michelle. La escuela produce "desigualdades justas" para la sociedad, y, específicamente la escuela municipal, institucionaliza la frustración personal como identidad para estos sectores. Es tanta su efectividad en cuanto a control y estabilidad social, que estas enormes desigualdades debieran haber estallado hace largo tiempo atrás en efervescencias sociales (muchas veces violentas como las quemas de colegios en Francia), además cuando estas estallan, lo hacen de una forma educada y ciudadana que estoy lejos de entender (como las manifestaciones liceanas de este mes), ya que sus mejoras pasan por negociaciones dentro de las cuales sus reivindicaciones se evaporan en la posibilidades del ejecutivo y en la voluntad del legislativo. El problema de la educación chilena, sobretodo la "ofrecida" a la gente que no tiene acceso a una libre elección, es que es una constante negación de uno mismo, sea "triunfando" y accediendo a un diploma, sea "fracasando" y salir sin pena ni gloria en algún momento del recorrido escolar, por ende la educación no genera una movilidad social estable, ya que esta condenada a alejarse de una identidad cultural propia e intima en favor de la "universalidad del conocimiento". Demás esta comentarle que encuentro una lastima que los gobiernos de la concertación tengan políticas de ajuste de tinte de continuidad en educación y que se defienda aun la libre competencia entre colegios como forma de asegurar un nivel de calidad educacional. Por ultimo, se debería hacer efectiva una gratuidad en la educación municipal (comparto las demandas liceanas en cuanto a la PSU y el pasaje escolar, pero deberían desaparecer los preuniversitarios también y bajar el impuesto para los libros que compran los colegios municipales), también intervenir la educación básica de manera importante y, ahora si para terminar, ponerse los pantalones y hacer una reforma en educación la cual saque del centro de esta la racionalidad económica costo/beneficio del mercado, ya que, no por que el pueblo se transforme en ciudadano va a tener que negar su capacidad de sorpresa.
|
|
|
Escrito por Pablo Salinas Kraljevich sociologo, pintor, carpintero, jardinero y a la vez nada de Francia |
| < Anterior |
|---|

